ARTE E HISTORIA

Núcleo de población desde época medieval. El Diccionario de Madoz reseña la existencia de unos baños de aguas medicinales, que fueron descubiertos en 1812 por José María Adeba y Juan Díaz. No obstante, esos baños termales fueron construidos sobre otros Árabes del siglo XI.

Fernando III donó en 1222 el castillo de Milagro al Arzobispado de Toledo. En el documento manuscrito de esta donación se citan las Navas de Sancho Ximénez, que podría ser Navalpino.

En el siglo XVI, el las relaciones de bienes de Felipe II se habla ya de Nava el Pino. En esta comarca es muy frecuente el topónimo de Nava que significa pequeña llanura rodeada por cerros.

Así nace Navalpino. Se dice que un hombre llamado Francisco Gutiérrez, de Toledo, tenia una posada de colmena en la cual había un pino y de aquí puede venirle el nombre a Nava el pino, que después se convertirá en Navalpino.

Destacamos la Iglesia Parroquial, cuya advocación se dedica a San Bartolomé, patrón del pueblo, que celebra su fiesta el 26 de Agosto. Su interior se estructura en torno a una sola nave con cubierta a dos vertientes sobre grandes arcadas ligeramente apuntadas que se apoyan en soportes o contrafuertes laterales. En el muro de la derecha se encuentra adosada una capilla dónde está la pila bautismal, a la que se accede a través de un arco mistilíneo de claras reminiscencia árabes.

En el frontal de la cabecera existe un retablo, formado por tres calles: en la central aparece San Bartolomé y en los laterales, San José y La Candelaria.

El exterior del edificio está remozado con cemento y cal, excepto un lateral cuyos materiales son piedra y argamasa.