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Etimológicamente el gran AVANCE TECNOLÓGICO del Neolítico es la fabricación de hachas y azuelas de piedra pulimentada, realizadas mediante la técnica abrasiva del frotado del útil sobre placas o rocas de grano fino (arenisca), grano de cuarzo (granito, cuarcita) y otras rocas eruptivas, hasta conseguir un filo altamente cortante y más duradero que el tallado. Pero el pulido es una técnica heredada del Paleolítico Superior, aplicada a la asta o al hueso y que, a su vez, pudo derivar del uso especializados de afiladores de madera en el Paleolítico Inferior y Medio. Por otro lado, se sigue tallando el sílex, elaborando la mismas piezas que en el período anterior. Sin embargo, menos reconocido es el avance que supuso la fabricación de la cerámica, que permitió la cocción de los alimentos, aportando al hombre una mejora considerable en su dieta y nutrición, aunque hoy se le da más relevancia a los cambios socio-económicos, que les diferencian radicalmente de las sociedades paleolíticas: la domesticación de animales y plantas o, lo que es lo mismo, la agricultura y la ganadería. Estas aplicaciones dominantes sobre ciertos elementos de la naturaleza, sumado al clima favorable, dieron como resultado la sedentarización en poblados permanentes, un incipiente aumento demográfico y, como consecuencia, la organización en grupos humanos más complejos: tribus con división del trabajo, una latente ramificación social y una religión más elaboradas. Aparece el tejido, consecuencia del cultivo de plantas textiles y del aprovechamiento de la lana. En este período, se cree se inician las culturas megalíticas, ligadas al mayor apego a la propiedad de la tierra, y abarca hasta el Calcolítico. Respecto de la CULTURA MATERIAL que hallamos, están presentes los microlíticos de sílex, de recurrentes formas geométricas; las azuelas y hachas pulimentadas de piedra basáltica, fibrolita, o pizarra; los dientes de hoz, de sílex, y los pesados molinos barquiformes o de vaivén, asociados al uso de la agricultura; y la cerámica lisa, cadial, esto es, con decoración de impresiones de concha (cardium edule o berberecho), incisa , realizada con incisiones simples (de punzón) o múltiples (de peine) y puntillado o a la almagra, engobe rojizo fabricado con almagre (óxido de hierro natural, más o menos arcillosos); asociado a la fabricación del tejido, aparecen algunas pesas de telar (pondus), de cerámica. En el Neolítico de la Meseta Central, se dan dos tipos diferentes de YACIMIENTOS, según Luciano Municio (1988), los yacimientos al aire libre y los situados en cuevas y abrigos. Dentro de los yacimientos al aire libre, podemos encontrar asentamientos de llanura, quizás identificables con pequeños poblados en altura, sin entidades constructivas significativas, en ocasiones localizados en el llano o junto a cursos fluviales y los emplazados en lo alto de un cerro, con marcado carácter estratégico, aunque sin evidencias de elementos defensivos. Existen también algunos yacimientos de roquedo granítico, con muros bien delimitados, dispuestos en forma paracircular, a modo de zócalo, al resguardo de los canchales. Por último, los denominados poblados de fondos de cabañas, de difícil afiliación cronológica, que unos autores incluyen en el Neolítico (Pérez de Barradas) y otros en el Eneolítico. El problema del Neolítico en esta zona radica en que, por lo general, se prefiere el asentamiento en zonas más abiertas, para el perfecto desarrollo de la agricultura, y que los yacimientos de montaña se caracterizan por su pequeño tamaño y pocas veces presentan estructuras. Además, sin una sistemática excavación, los materiales que se aprecian en superficie no son definitorios para su catalogación pues, tanto el material lítico, como los molinos, hachas, pesas de telar e, incluso, la cerámica -muy fragmentada por su mala cocción y excesivo desengrasante-, son elementos que perduran durante el Calcolítico y el Bronce. Da Cunha Bermejo (1999) reconoce algunos restos, no vinculados a asentamientos fijos, en el río Milagro (Ventas con Peña Aguilera-Retuerta del Bullaque) y existen información oral de la aparición de diversos molinos barquiformes próximos al Pantano de la Torre de Abrahán. |
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