GEOLOGÍA
Cabañeros posee unas de las montañas más antiguas de la Península Ibérica, para comprender la geología de Cabañeros nos debemos situar hace unos 600 millones de años. Durante el Precámbrico y el Cámbrico la zona de Cabañeros se encontraba en un ambiente marino, sumergido en una zona profunda bajo el mar. Al final de este periodo se da un ascenso del fondo marino y una emersión de los sedimentos (la tierra sale a la superficie del mar por movimientos geológicos). En el territorio de Cabañeros se depositan las rocas conocidas como “Pizarras del Pusa” y las “Areniscas del Azorejo”. Durante el Cámbrico medio y el comienzo del Ordovícico, se da una etapa de plegamiento de la zona, el territorio está fuera del mar y se produce una intensa erosión de las rocas expuestas a la intemperie. Durante el Ordovícico y el Silúrico el mar vuelve a invadir la tierra (transgresión marina) y se comienzan a depositar sedimentos sobre las rocas sumergidas. Este fenómeno presenta en el Boquerón del Estena uno de los mejores puntos de observación en toda Europa. Nuevamente, según se va sumergiendo la tierra, se van depositando primero los sedimentos de grano más grueso (cuarcitas armoricanas) y al final de la inmersión, cuando la profundidad es muy elevada se depositan barros finos que tras el proceso de mitificación darán las actuales pizarras negras de Navas de Estena. Estos materiales presentan importantes yacimientos de paleontológicos donde encontramos algunos de los primeros habitantes del planeta Tierra: trilobites (A), cefalópodos (B), graptolitos(C), braquiópodos(D), moluscos (E), equinodermos, gusanos indeterminados, bivalvos, esponjas, y otros seres desconocidos formaban los ecosistemas de la zona de Cabañeros hace entre 500 y 400 millones de años. Podemos encontrar algunos de estos yacimientos en Navas de Estena, Retuerta del Bullaque,…
Hay que señalar que cuando se formaron los fósiles de Cabañeros no existían todavía los peces como los conocemos y mucho menos las plantas. Se ha hablado en muchos folletos divulgativos y en publicaciones de “troncos” y “ramas” fósiles así como de “helechos fósiles”. Muchas veces se ha confundido a las “Crucianas” huellas de la actividad de trilobites con los susodichos troncos y ramas, por poseer una forma similar. Durante la orogenia Hercínica (400 m.a.) hay un plegamiento de los sedimentos y una emersión de los fondos marinos que ya nunca más volvieron a sumergirse bajo el mar. Desde entonces la elevada cordillera de los Montes de Toledo con varios miles de metros de altura comenzó a erosionarse y a perder altura. En esta época se dan los fenómenos de intrusión de granitos y metamorfismo que son lo responsables de muchos de los yacimientos de metales encontrados en la zona de Cabañeros. Hace menos de un millón de años, durante el Villafranquiense, se dio un periodo de clima seco y frío alterno con periodos de lluvias torrenciales que dieron lugar a las grandes acumulaciones de cantos rodados y arcillas que conforman, en la actualidad, las rañas. Esta llanuras de escasa pensiente, promueven la aparición de muchas zonas encharcadas o navazos. El pasiaje de Cabañeros queda conformado como un "relieve apalachense en el que se alternan las sierras duras de cuarcita con los fondos de valle de las rañas sobre rocas blandas.
Durante el cuaternario, en la Cabañeros, apareció fauna que hoy en día podemos equipararla a la aficana, con mastodontes como el encontrado en las rañas del sur de Cabañeros y que hoy en día se puede contemplar en el Centro de Visitantes de Casa Palillos. Posteriormente, se formaron las actuales pedrizas en episiodios de clima frío seco, donde los hielos propiciaban la franctura de las crestas de cuarcita, cuyos fragmentros quedaban amontonados ladera abajo. Estas estructuras han tenido una importancia fundamental a los largo de la historia reciente de Cabañeros, donde han servido de cortafuegos ante los incendios forestales.
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